COMUNICADO -

 


San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 

15 de agosto de 2020.


El proceso de ausencia involuntaria de una persona, es uno de los dolores más grandes que se puede infringir a un ser humano. Juanita Pérez vivió en carne propia este trance por 45 días, hasta que la acción coordinada de la Fiscalía General del Estado a cargo del Maestro Jorge Luis Llaven Abarca, generó el resultado más esperado por la ciudadanía, no sólo en Chiapas, en México y de impacto mundial.


En el trabajo profesional de la Fiscalía General del Estado, se involucró a toda la sociedad civil, medios de comunicación y redes sociales, en una suerte de cruzada con un objetivo claro, localizar a Dylan Esaú y regresarlo a los brazos de su madre.


El rapto de Dylan Esaú permite establecer tres elementos esenciales:


1. Se constituye como un delito de alto impacto que movilizó y solidarizó a la ciudadanía y a las diversas instancias gubernamentales.


2. El compromiso claro del gobierno estatal para investigar y proceder en contra de quienes cometan actos ilícitos, que además laceran la convivencia armoniosa de la sociedad.


3. La Fiscalía General del Estado genera certeza y certidumbre con su actuación en beneficio de la sociedad.


Ahora bien, el proceso judicial que habrá de enfrentar la persona responsable del rapto del menor Dylan Esaú, debe ir más allá de los argumentos que generaron esta acción y ser castigados en la línea legal que corresponda dentro del precepto literal del imperio de la ley.


Queda demostrado que el trabajo de la Fiscalía General del Estado con la sociedad y para la sociedad parte de un gobierno de esperanza que está marcando la ruta del cambio y de la certeza jurídica.


Reconocer este tipo de actos exitosos es sumarse al reclamo que la ciudadanía exigió en el pasado reciente, como lo es mayor seguridad pública y respuesta oportuna.


#GobiernoDeSanCristóbal

IMPARCIAL DE CHIAPAS

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